2 may. 2011

Canarias: Intercambiables

LQSomos. Teodoro Santana*. Mayo de 2011.

Uno que es maúro, siempre vio la nouvelle cuisine francesa como un enorme plato vacío con un pizco de comida en el centro. En estas elecciones, sinceramente, tengo la misma impresión: un enorme plato de propaganda y muy poca sustancia. Y eso que las combinaciones son aquí también de lo más “atrevido”. Como espectros de los pactos futuros aparecen arrastrando las cadenas acuerdos PP-PSOE, PP-CC, CC-PP, PP-NC, PSOE-NC, y así ad nauseam en las distintas instituciones.

Da igual lo que usted vote: son todos intercambiables. Total, el programa que se va a llevar a cabo es el que imponen los “mercados” y “Bruselas”. Es decir, lo que ordenen los bancos y los grandes monopolios. Mucha alharaca, mucha polémica, pero al final sólo tenemos en el menú papas con mojo o mojo con papas.

Como comprenderán, ninguno de estos partidos se plantea siquiera la posibilidad de convertir la democracia aparente en democracia real. Y, por ejemplo, nacionalizar la banca. ¡Hasta ahí podíamos llegar! ¡Ofender de esa manera a los dueños del chiringuito! Y, desde luego, nada de retrotraer las contrarreformas de las pensiones o el abaratamiento del despido con financiación pública.

¿Aumentar la inversión pública? Tampoco. Los amos no lo permiten. En esto hay consenso generalizado, aunque siga cayendo el consumo y el paro siga creciendo. Eso sí, todos hablan de “crear empleo”, aunque las políticas que les son ordenadas vayan en la dirección contraria.

¿Qué clase de “democracia” es esta en la que las decisiones que importan se toman en oscuros consejos de administración a espaldas de la opinión, la voluntad y los intereses de los ciudadanos? Efectivamente: una democracia burguesa, un paripé capitalista, el gran circo televisado.

En medio de todo este esperpento, sin embargo, hay una voz de la razón, de los intereses generales. Una voz de esperanza, de transformación y de futuro: la voz de los comunistas. La de la superación del capitalismo y de su crisis, con objetivos claros: nacionalización de la banca y de los grandes monopolios, inversión pública productiva, cobertura mínima vital para todos, aumento de las pensiones y del salario mínimo, mayor inversión en sanidad y educación públicas, derechos laborales y sociales. La voz que plantea reactivar el consumo y dinamizar así la economía.

Esta política tiene su expresión en las únicas candidaturas comunistas que se presentan a las próximas elecciones del 22M en Canarias: las del Partido Comunista del Pueblo Canario (PCPC), que cuentan con el apoyo del PRCC y de muchos otros comunistas.

En estos comicios lo importante no va a ser los resultados electorales, sino la significación que tendrá la concentración del voto comunista y de la izquierda más consecuente en las candidaturas del PCPC. Porque cada voto a sus listas es un voto a favor de la unidad, a favor de la política de Bloque Comunista y de reagrupamiento de toda la izquierda en un amplio frente de resistencia.

Tenemos la oportunidad de que nuestro voto sea útil, de que mande. Desde luego, si hay un voto que no es intercambiable, que represente los intereses de las trabajadoras y los trabajadores, y no  ha sido cocinado por los grandes accionistas, ése es el voto comunista.

Ustedes mismos, compañeros y compañeras.