LQSomos. Marcos Roitman Rosenmann*. Agosto de 2011.
No será la primera ni la última vez que Benedicto XVI visite España. Le profesa un amor febril a las tierras de la antigua Hispania. En ellas se cometieron dos grandes genocidios en nombre de la cruz. Se expulsó a moros y judíos en el siglo XV y XVI. Hoy, poco queda de este pasado
gloriosode la inquisición. Las encuestas destapan una realidad nada halagüeña para la Iglesia católica en España. Sólo 27 por ciento de los españoles declara ser católico practicante. Y su número disminuye uno por ciento cada año.










