20 sept. 2011

De ahí, una perspectiva sobre Euskadi


LQSomos. Kevin Vázquez. Septiembre de 2011.

La sentencia de la Audiencia Nacional Española que ha condenado a Otegui, Usabiaga y a sus compañeros es un paso más en el empeño español para dificultar y boicotear un proceso democrático en Euskadi.


Desde el punto de vista español, la solución a su problema vasco está en última instancia en la Constitución de 1978: la intervención militar para garantizar la unidad de su patria. Algo que en determinados despachos, y ante el éxito de Bildu, se está ya barajando como posibilidad a medio o largo plazo.

Desde el punto de vista vasco, la solución a su problema español está en la independencia.

Tales soluciones, de una y otra parte, son incompatibles. De ahí la actitud siempre beligerante, siempre de fuerza y con aroma militar de la parte española (recordemos que la Guardia Civil y el CNI son estamentos militares). De ahí, que la parte vasca se haya desprendido de su lastre más importante desde el atentado a Hipercor (junio, 1987) en Barcelona, es decir, ETA, para desbloquear su proceso de acumulación democrática de fuerzas por la independencia, lo que provoca respuestas más y más intolerantes por parte española. De ahí, pues, la sentencia de la Audiencia Nacional. En tal sentido, podríamos afirmar que la parte española vivía mejor con los esporádicos atentados de una ETA debilitada, que tanto sentido de “unidad nacional” sembraba en la parte española.