10 ago. 2011

Honduras: La disyuntiva actual del movimiento sindical hondureño

LQSomos. Giorgio Trucchi*. Agosto de 2011.

Ante el desafío de preservar la unidad de la acción política y social.

El Foro sindical organizado en Managua, Nicaragua, por la Federación Unitaria de Trabajadores de Dinamarca (3F), en el que participaron las contrapartes regionales e importantes internacionales sindicales [1], brindó la ocasión para volver a hablar de Honduras y de los retos que enfrenta el movimiento sindical de este país.


“Queremos ratificar que en Honduras continúa la criminalización de la protesta social. El movimiento popular está siendo reprimido, asesinado y todo esto sigue invisibilizándose a nivel internacional”, dijo Carlos H. Reyes, dirigente obrero y miembro del FNRP (Frente Nacional de Resistencia Popular).

Ante esta situación, que ha venido profundizándose después de la normalización de las relaciones internacionales y la reincorporación de Honduras a la OEA (Organización de Estados Americanos), “el movimiento sindical debe tomar definiciones claras sobre el papel que va a jugar en el futuro. Para nosotros, para el STIBYS, es imprescindible seguir luchando por la existencia y consolidación del FNRP”, afirmó Reyes.

En el plantamiento presentado a las organizaciones sindicales presentes en el Foro, el presidente del STIBYS (Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Bebida y Similares) subrayó la importancia de que se establezca muy claramente la relación entre el FNRP y el FARP (Frente Amplio de Resistencia Popular), organización cuya creación fue aprobada durante la asamblea extraordinaria de delegados del FNRP el pasado 26 de junio, y que es considerada por amplios sectores como el “brazo político” de la resistencia hondureña.

Es por eso que el pasado viernes (5/8) la coordinación nacional del FNRP decidió someter a discusión y aprobación los estatutos del FARP, durante una asamblea extraordinaria de delegados que se realizará el próximo 17 de septiembre. Asimismo, el 24 de ese mes el FNRP se movilizará en todo el país para recolectar las 43 mil firmas necesarias para la inscripción del nuevo partido político ante el TSE (Tribunal Supremo Electoral). La solicitud de inscripción se estaría presentando el 3 de octubre.

“En estos dos años hemos venido luchando y resistiendo. Hemos logrado unir la lucha social con la lucha política y es algo histórico que nunca se había dado antes. El golpe - continuó Reyes -  demostró que en Honduras el poder está fuera del Estado y que el pueblo carece de poder. Es por eso que debemos seguir promoviendo esta unidad entre la acción política y social, sin privilegiar lo electoral”, aseveró.

Si bien el dirigente obrero reconoció que la creación del FARP es una decisión de la mayoría de delegados de la Resistencia, volvió a expresar su temor ante la posibilidad de que el FNRP se convierta en una corriente del nuevo partido político.

Con respecto al papel que deberá jugar el movimiento sindical en este nuevo contexto, el presidente del STIBYS se refirió a parte del contenido del documento presentado ante las organizaciones sindicales reunidas en Nicaragua.

“Siempre nos han dicho de ocuparnos de nuestras cosas y de no meternos en política, porque la política era para los partidos. Con el golpe hemos aprendido a juntar lo político con lo social y lo peor que le podría ocurrir hoy, no solamente al movimiento sindical sino a todas las fuerzas sociales y populares que integran la resistencia, es perder su rol protagónico y abandonar la lucha para defender el FNRP”, concluyó.

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LINyM

[1] ITF (Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte), UNI global union (Organización del Sindicato Global de Capacidades y Servicios), UITA (Unión Internacional de Trabajadores de la Alimentación, Agrícolas,  Hoteles, Restaurantes, Tabaco y Afines),  ICM (Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera), ISP (Federación Internacional de los Trabajadores de Servicios Públicos)