25 ago. 2011

Argentina: Biolcati aclara y oscurece

LQSomos. Mónica Oporto. Agosto de 2011.

Umberto Eco comenzaba una de sus conferencias con estas palabras: “No se si vale la pena decir lo que voy a decir, porque estoy plenamente convencido de que me dirijo a una masa de idiotas con menos seso que un mosquito y estoy seguro de que no entenderán nada”. Un poco fuerte como inicio, pero eficaz a la hora de captar la atención de entrada, ¿quién no se pondría a escuchar a ver qué cosas pensaba decir alguien que se dirigía a una en términos semejantes?

Eco califica este tipo de apelación a la atención de un auditorio bajo la denominación latina de captatio malevolentiae, que es, como se habrá advertido, una acción que pone a los interlocutores predispuestos negativamente de entrada nomás.

El que utiliza este mecanismo puede hacerlo a sabiendas (como en el caso del discurso de Eco) o bien por una comúnmente denominada incontinencia verbal. Esta última puede reconocer varias causas pero, muchas veces, dicha incontinencia está en directa relación con aspectos sociológicos y en el convencimiento del lugar de autoridad que ocupa quien expresa esas ideas.

El acto en el que se dice algo tiene como objetivo modificar una situación, se da en cierto contexto, e implica a interlocutores. Cualquier discurso es por lo tanto y fundamentalmente, una actividad interactiva. Pero además, quien enuncia (habla) lo hace desde determinado lugar social y el enunciador parte del convencimiento de que sus palabras –discurso- es “autorizado” y por tanto es legítimo, desde el lugar en que hablar. Y podrá serlo en un contexto dado, podrá contar con la legitimación y estima de un sector que comparte su universo discursivo. Pero no de los otros universos a los que el mensaje llega.

Volviendo a Biolcati, no se puede desatender el hecho de que las palabras se pronuncian desde un sector –o campo- que puede ser dominante (lectura literal y no literal en estas apreciaciones son válidas). En el otro extremo –sector o campo- se encuentran quienes ocupan la posición de dominados.

Lo cierto es que, a la hora de establecer un relato se puede acudir a una estrategia de captación, cualquiera: se argumenta a favor o bien se descalifica. Volviendo a Umberto Eco se podrá utilizar la captatio malevolentiae o su opuesta: captatio benevolentiae para llegar al auditorio.

Dicho esto –que no es todo, es apenas una aproximación a un tema con el que, día a día leemos la realidad a través de la infinidad de noticias que circulan por distintos medios- vayamos al discurso: Hace pocos días el presidente de la Sociedad Rural Argentina pronunció unas palabras de descalificación. Como si se encontrara en el living de su casa, en sus oficinas de la Rural o en el programa de Mariano Grondona, es decir: así, cómoda y sinceramente dijo que quienes el domingo 14 de agosto dieron su voto, el 51% de la voluntad soberana a Cristina Fernández, votaron así porque “tenían un plasma y miraban a Tinelli”. Así, con esa displicencia e impunidad como cuando dijo lo muestra este video:





Con la misma espontánea tranquilidad y desprecie con que sonríe, mientras el tema de fondo es profundamente desestabilizador pero para ellos divertido, así se expresó en contra del resultado de una elección donde el “campo” no lo votó. Uno de los que ocupara la Mesa de Enlaca, habló de “sincericidio”. Sincericidio fue la expresión de Buzzi http://www.lanacion.com.ar/1399600-buzzi-biolcati-cometio-un-sincericidio
A confesión de partes relevo de pruebas.

En el año 2009 desde la pantalla de la TV, justamente desde uno de los canales del grupo Clarín, más precisamente desde un programa emitido por el Canal 13, se parodiaba a través de imitaciones a ciertas figuras del mundo político. Se banalizaba la política y a los políticos a través de imitaciones y de puestas en escena lindantes con el ridículo. No obstante, muchos políticos se sumaron sonrientes a esa pantalla que entró en millones de hogares y los mostró para la campaña, en una pantalla risueña con mensajes livianos. Esas imágenes llegaban a millones de televidentes que se divertían y “compraban” la figura simpática con la que se daba difusión a los candidatos. Por entonces los resultados (por mínima diferencia) fueron utilizados para hacer grandes titulares de tapas hablando de derrotas aplastantes, festejando que la bendita pantalla (del plasma?) hubiera sido funcional a los resultados y cargaron las tintas contra Néstor Kirchner.

Sin embargo hoy, con memoria de corto alcance de aquellos días que fueron desechados con pragmática rapidez, como la pantalla no sirvió para lograr la instalación decisiva del voto favorable a los sectores que Biolcati representa, este hecho suscitó expresiones de desborde verborrágico.

A las pocas horas de haber vomitado su mas profundo odio a la voluntad popular que no comparte, y conciente de su “sincericidio-captatio-malevolentiae” que le debe haber costado más de un dolor de cabeza a poco más de cincuenta días de las elecciones presidenciales, Biolcati salió nuevamente a hablar sobre el tema para “aclarar” y para ver si podía “remendar” lo ya dicho a fin de poner nuevamente la imagen “del campo” y de la oposición en un lugar de estima por parte del electorado. Así lo aclaró: no sólo reafirmó lo que dijo sino que agregó algunas cuestiones que son interesantes de leer (y escuchar). Transcribo la grabación, atención a lo que dice (y a lo que deja de decir):http://www.goear.com/listen/efe1a24/biolcati-aclara-y-oscurece-mas-

“Lo que sí hubo de gente tanta gente que apoyó al reflejar el pensamiento del campo la gente de las ciudades del interior, la gente vinculada a la industria agropecuaria es muchísima gente que se volcó por el voto a Cristina sin dudas y en forma muy respetable. Si Usted se fija en mis declaraciones del día de las elecciones, yo vengo diciendo que obliga a reflexionar a respe… más que respetable la opinión de la mitad del país por más que haya otra mitad que… que… no supo canalizar su descontento porque los políticos le hicieron una falta razonable, porque… igual no viene al caso. Lo que dije es que esos pueblos del interior que hace tres años nos acompañaron hoy tienen una bonanza económica que en aquél momento no tenían, hay record de venta de camionetas, se moviliza la construcción, los escribanos hacen escrituras, los talleres mecánicos trabajan, o sea hay movimiento económico, la gente vuelve a sus casas, tiene el plasma comprado en cuotas ve a Tinelli, vive en una sensación de bienestar y consumo que uno puede profundizar, hacer una crítica si es sustentable o no es sustentable, pero hay una sensación de confort y no habiendo una oferta del otro lado, atractiva, que modifique esa sensación, la gente votó y genuinamente, auténticamente votó a Cristina”.

Sensación!! La sensación que recibimos es la que el hablante desea instalar, la de que está todo mal, que es un espejismo, y el profundo deseo de que todo vaya mal, a pesar de que unas palabras antes haya reconocido que hay bonanza económica, record de venta de camionetas, se moviliza la construcción, hay trabajo y por lo tanto reactivación del circuito económico. Cabe preguntarse cuál es el criterio de “sustentabilidad” de Biolcati, porque no lo define.

¿Qué es una “sensación de consumo”?

A mí me llegan más que sensaciones las certezas de que quien habló lo hizo desde la bronca y la falta de autocrítica: no supieron hacer nada por el país, por la gente del país, por los votantes y, por lo tanto, no los votaron. No olvidemos que Biolcati fue como candidato de la Coalición Cívica de Elisa Carrió.

Pero además es clarísimo que otra vez Biolcati se sincerisuicidó contraponiendo y aceptando la realidad del país, la del país donde:

- hay trabajo,

- reactivación económica,

-          bienestar (sobre todo del sector que hace tres años acompañó a la “mesa de enlace”)

Por eso es perverso que diga que “no habiendo una oferta de otro lado, atractiva, que modifique esa sensación”… No es sensación sino una real y concreta situación.

Ahora bien: si la situación es tal y cual la comenta el presidente de la Sociedad Rural Argentina, cabe preguntarse por qué la gran mayoría de los argentinos va a querer cambiarla? Para qué? ¿Por qué quiere cambiarla él? ¿Para volver a los tiempos de los remates de campos que salió a frenar Néstor Kirchner?

Los ciudadanos votaron una realidad que los medios niegan y que Biolcati quiere minimizar. Por suerte su discurso captó la atención negativa de la gran mayoría que prestó mucha atención a sus palabras porque fueron ofensivas para la inteligencia. Y cuando salió a aclarar lo hizo sí, pero siguió enterrándose en el barro. Qué suerte que –tecnología mediante- no puede salir a decir que no dijo lo que dijo.

Mientras, nuestra Presidenta dijo que uno de los nuevos objetivos será profundizar la calidad de la educación. “Con la netbook sola no alcanza”, se comprometió a profundizar este modelo respetando el nivel de apoyo mostrado por los argentinos y argentinas, y expresó “Hay que trabajar por la unidad, por la educación. Por esa Argentina que hoy tenemos, a la que le faltan cosas, pero en la que todavía hay argentinos a los que les falta trabajo o un buen trabajo. Juntos, porque enfrentados no logramos nada. Juntos seguir para construir una Argentina mejor. “Ninguna sociedad avanza si está dividida”.

Y Argentina, mientras tanto muestra los resultados:

- Buenos Aires la menor tasa de desocupación en las últimas dos décadas: http://www.elargentino.com/nota-154605-La-desocupacion-en-Buenos-Aires-es-la-mas-baja-en-20-anos.html

- se sigue el camino por democratizar la palabra por la aprobación del único precio del papel para la impresión de diarios (a pesar de la oposición del monopolio Clarín-La Nación que quieren vender el papel a precios más altos para los medios más chicos del interior) http://www.elargentino.com/nota-154538-Aval-al-precio-unico-del-papel-de-diario.html



Y mucho más.

Por eso, y no por el plasma y por Tinelli; porque hay un país real que no es el que pintan los medios del monopolio, Cristina logró el porcentaje de adhesión que tuvo. Res, non verba.