25 may. 2011

El principio de San Mateo

LQSomos. Jesús Burguera*. Mayo de 2011.

 

Cualquier persona familiarizada con los mercados financieros sabe que estos se rigen por el Principio San Mateo.

Al que tiene se le dará y tendrá más y hasta le sobrará; pero al que no tiene, hasta lo poco que tiene se le quitará.
Mateo 13.12

La Reserva Federal Estadounidense, el Banco Central Europeo y, en general, todos los gobiernos, llevan meses esmerándose en la aplicación de éste principio evangélico.

Al que tiene se le dará
Los mercados entienden fundamentalmente de liquidez. Son como un coche. Es verdad que el estado de los neumáticos es importante, los frenos, el estilo de conducción y todo lo que ustedes quieran. Pero lo que cuenta de verdad es la gasolina. El coche anda si usted le pone gasolina.

Los mercados suben si hay liquidez. Es decir, si hay dinero barato.

Como el gobierno estadounidense decidió, allá por abril de 2009, que las bolsas debían subir, para tirar de la economía (fíjense bien, justo al revés de lo que se suele decir: si la economía va bien, la bolsa sube, y todo eso) se ha dedicado a inyectar liquidez, a  crear dólares.

El mecanismo es simple. El Tesoro americano emite deuda, de tres semanas a treinta años, los famosos Bonos del Estado, y así financia su enorme déficit (1,4 billones). Y, detrás, la FED (la Reserva Federal) compra esos bonos que normalmente serían rembolsados más tarde (según su duración) y da dólares (a los grandes bancos) en su lugar. Esos dólares, se supone, relanzan la economía, porque la gente (aunque esté en paro, o endeudada) se lanzará a consumir.

Lógicamente, si se crean muchos dólares, sin que se cree riqueza a la vez, y se mantienen los tipos de interés a casi el cero por cien, el valor del dólar bajará, y, según donde vayan esos dólares, se crearan burbujas.

La “facilidad cuantitativa II” (así llaman a este tipo de compras) empezó el 17 de agosto de 2010. Desde entonces la bolsa americana ha subido un 24%. La primera tanda fue del 25 de marzo de 2009 al 20 de octubre de ese año, y, tal y como se buscaba, la bolsa subió un 32,25%.
Fíjense que, entre las dos, cuando se paró de dar a la máquina de fotocopiar dólares, entre el 30 de octubre de 2009 y el 17 de agosto de 2010, la bolsa sólo subió un 1,24% (menos que la inflación)  Más claro agua.

¿Les parece mucho que la Fed inyecte 7.000 millones de dólares?

Pues eso es lo que ha inyectado desde hace ocho meses…. 7.000 millones, pero POR DÍA. Sí, han leído bien, POR DÍA… Droga dura para los mercados.

Imagínense qué va a pasar con las bolsas cuando pare la perfusión.

Los enormes beneficios de los grandes bancos en 2010 tienen mucho que ver con este sistema. Si fuésemos malpensados diríamos incluso que éste mecanismo ha sido creado para eso.

Y al que no tiene, hasta lo poco que tiene se le quitará
El dinero barato crea burbujas, es decir se invierte para producir  rápidos beneficios. Luego las burbujas estallan, dejando un rastro de miseria, paro y hambre. Eso es lo que ha pasado en España con la burbuja inmobiliaria, y lo que ha pasado en otros lugares en los últimos meses.

Dólares baratos y cayendo han provocado una subida muy fuerte de las materias primas.

Ahí tienen la subida del petróleo, que es como un impuesto mundial que nos hacen pagar vía gasolina, pero también la de las materias primas agrícolas y, muy especialmente el trigo. El trigo es el alimento principal en, por ejemplo, Egipto, pero también en Túnez y en otros países del norte de Africa. Los beneficios de la banca americana han traído, aplicando el Principio San Mateo, el hambre a millones de personas. Esa es la principal razón de las revueltas a las que hemos asistido en esos países.

Los dólares baratos se invierten en “países emergentes”. Los dólares entran, pero para ser invertidos en, por ejemplo Brasil, deben de ser cambiados a moneda del país. Los gobiernos emiten más moneda local, su valor disminuye y la inflación se dispara. Los precios suben en esos países, golpeando a los más pobres. Por eso los chinos han subido sus tipos de interés, igual que los brasileños. No quieren que se formen burbujas que acaben empobreciendo a sus poblaciones.

Esta ha sido otra consecuencia de la creación masiva de dólares.

Todas las materias primas, del trigo al cobre, pasando por el cacao (acuérdense de las recientes matanzas en Costa de Marfíl, el gran productor de cacao) o la madera, las cabezas de vacuno, o lo que a ustedes se puedan imaginar, cotizan en los mercados de futuros (en Chicago). Allí se apuesta, al alza o a la baja, sobre los precios a venir.

Sólo les daré un dato: el 70% de TODO lo cotizado en TODOS los mercados de materias primas está controlado por el banco de inversIón estadounidense Goldman Sachs.

Sin comentarios.

¿Y si todo estalla?
Al final, después de tantos beneficios para algunos y de tanta miseria para la mayoría, la realidad económica acaba imponiéndose: el crecimiento es muy pobre en Estados Unidos. Todos esos dólares no hacen mejorar al enfermo. La cifra de demandas de subsidio de paro fue más elevada de lo previsto el jueves pasado, el ISM de servicios (el sector no manufacturero USA representa el 80% de su economía) cayó de 57 a 52 (dato del viernes). La economía no arranca.

¿Se está formando una tormenta perfecta con la primera economía del mundo, la USA, sin crecimiento y endeudándose fuera de todo control, la segunda, la china, intentando frenar la inflación, y la tercera, Japón, de rodillas tras su terremoto?

¿Quién va a comprar la deuda USA si chinos, japoneses y árabes frenan sus compras?

No  sabemos lo que va a pasar, pero la situación es muy delicada.

Y mientras tanto Europa con sus temas. Tal y como se preveía, Grecia está en quiebra. Hay que devaluar el país, vía salir del euro, lo que hundiría aún más a su población o vía quita de la deuda y más ajustes, lo que, seguramente provocará revueltas.

Pero si se produce una quita en Grecia, los bancos europeos no van a recuperar lo prestado, hablaremos más de Grecia.

Y detrás vienen Irlanda y nuestro vecino Portugal.

A nosotros, después de las elecciones se nos dará otra vuelta de tuerca en la aplicación del Principio San Mateo.

¿Saben a qué se dedicaba San Mateo antes de escribir evangelios?

San Mateo era recaudador de impuestos.

Pues eso.