4 jul. 2011

Animales asesinados: suma y sigue


LQSomos. Julio Ortega Fraile*. Julio de 2011.

Protectora Terracán Ferrol en Brión (A Coruña): han prendido fuego a las instalaciones con los perros dentro y diecisiete animales han perecido carbonizados. ¿Saben cuánto tiempo se tarda en morir quemado? Pues de 5 a 7 minutos.
La ventaja es que si empleas un ratito más a partir de ese intervalo ya no sientes nada, lo impide la destrucción de las terminaciones nerviosas. Y otro aspecto a favor es que apenas ves cómo se derriten tus partes blandas, porque el calor hace que los globos oculares estallen pronto. Santa Olalla (Toledo): dos cachorros de galgo asesinados han aparecido en una calle de la Localidad. En este caso no podemos saber lo que duró su agonía, la visión de los cuerpecitos sobre los restos de sangre no aclara ese dato y por supuesto, no habrá ninguna investigación que pueda llegar a determinarlo. Ni eso ni quién lo hizo.

Cien, quinientas, mil veces… ya no sé cuántas, pero son muchas las que he escuchado que los que exigimos justicia en casos como estos, indignados y dolidos por atrocidades en las que las víctimas son animales, no sentimos la misma empatía hacia los seres humanos. Y eso lo afirman algunos sabiendo que humanas son las manos que encendieron la llama que asoló la protectora o las que acabaron con la vida de esos dos cachorritos. Manos pertenecientes a una persona con la que al parecer, a los que nos denigran no les inquieta que sus hijos se crucen con ella. Ni a los políticos que camine con total impunidad por las calles y repita sus miserables acciones.

Terracán venía de tiempo atrás denunciando los ataques que estaba sufriendo. Los galgos, al igual que otras muchas razas de perros y criaturas de diferentes especies: gatos, burros, cabras, etc., son torturados y asesinados en España día tras día sin que las autoridades dediquen recursos humanos y materiales para resolver la autoría de los crímenes. Y las veces que sí se averigua – no porque se efectúen indagaciones, sino porque ni en ocultarse durante la carnicería se molestaron los responsables – ya sabemos todos cuáles son las consecuencias penales que se derivan por su delito: multa o nada. Normalmente nada.

Mientras en países como Austria, Holanda o Suiza, la protección de los animales y la persecución de sus maltratadores alcanza rango de ley efectiva y respetada - tanto por los damnificados como porque han comprendido que quien muestra ese comportamiento violento con seres irracionales, es probable que antes o después escoja a seres humanos como víctimas - nosotros seguimos anclados en una indiferencia e ineficacia aberrantes, tomando como buenos los ataques y acusaciones de los que desprecian a los animalistas y confundiendo quiénes son los verdaderos criminales en esta nuestra España, todavía tan medieval y vergonzosa.

* Delegado LIBERA! Pontevedra