7 jun. 2011

¡Hipócritas!

LQSomos. Ángel Escarpa Sanz. Junio de 2011.


Entre los numerosos comentarios y frases que se oían en la España de los años sesenta y setenta que comenzaba a despertar de la pesadilla de la Guerra, hay uno que yo quiero traer aquí hoy:
ESTA GENTE, ¿QUÉ QUERRÁ? Alguna canción del momento la recogía y la satirizaba.

Supongo que numerosos curiosos que se hayan acercado a la “plaza” en estos días después del 15M se habrán hecho esta misma pregunta: el matrimonio más que satisfecho y mejor o peor avenido, con saneados ingresos y las reservas en el bolsillo para las próximas vacaciones, que se dirigía a disfrutar de una de esas digestivas pelis de la Gran Vía; el funcionario que busca “plan” en Montera; los que querían comprobar si era cierto aquello que decía el ABC de que allí se practica sexo en vivo; la pareja que luego cenaría en El Museo del Jamón, sin complicarse mayormente la vida, el que fue a comprarse una gorra a Casa Yustas y pasó antes por Sol…

Es de suponer los miles de curiosos que habrán pasado por esas plazas mayores de España donde los “indignados” expresaban sus justas reivindicaciones, cada uno con su comentario, unos más generosos que otros. Esa España  que bosteza, se despereza, pero que no acaba de despertar de este “hartazgo de democracia” tras la muerte del Dictador:

“Ya tenemos democracia, tenemos decenas de cadenas de televisión, en colores, además; formamos parte de la Unión Europea; nos hablamos de tú a tú con el presidente de los EE.UU., ya no corremos, como en tiempos de don Francisco, por las calles, en los primeros de mayo; se legalizó el aborto; la gente se casa por lo civil y se descasa con la misma facilidad; ya no hace falta ir a Francia para ver películas “guarras”; hay sindicatos y autonomías para todos los gustos…Esta gente, ¿qué querrá? “

Primero les criticamos porque fuman hierba, porque no leen, porque ven demasiada tele y pasan mucho tiempo con el IPOD y las maquinitas, porque no arreglan su cuarto, porque ponen la música de Dylan muy alta, porque no “mueven el culo” para buscar trabajo, porque repiten en el instituto o en la universidad, porque no se comprometen por las mismas ideas que nosotros, porque organizan “botellones” y rompen papeleras. Qué sé yo.”

Ahora que se manifiestan contra esa especie de trampa, ese espejismo de democracia que les niega el empleo, la participación ciudadana en una democracia real y plena; ahora que denuncian que esto es un auténtico moridero; que los sindicatos, los políticos, la monarquía, no los representa; que están hartos de las tasas universitarias, del Plan Bolonia, del PSOE, del PP, de la Conferencia Episcopal, del precio de una entrada de cine o del teatro, de los fachas, de que no pueden organizarse con su pareja porque no tienen ni trabajo ni piso, que nunca se beneficiarán de una merecida pensión porque jamás acumularán los años laborales precisos para gozar de ella…Ahora les criticamos porque toman las plazas del País para manifestar que se sienten estafados como jóvenes y como ciudadanos. ¿Qué puede haber de malo en que todos, ricos y pobres, trabajemos menos horas, si con ello contribuimos a que trabajemos todos; que hay de malo en que, del Rey para abajo, todos se bajen los sueldos para sanear la hacienda del País? ¿Qué puede haber de malo en que se reforme la Constitución para hacer de ésta una auténtica democracia?

Y es que, lo que fue bueno para los sufridos padres, aquellos que no le pedían al sistema más allá de votar una vez cada 4 años; los que ni conocieron la República ni la Guerra, los sueños de transformación real en algo más que en una democracia orgánica; los que jamás usaron de la libertad de expresión más allá de cagarse en dios de vez en cuando e ir de putas; los que lo mismo les da CC.OO., CGT; UGT que CNS; aquellos para los que “eso de la Memoria Histórica está bien pero que ya está bien de cambiarle los rótulos a las calles, retirar enseñas nacionales, invertir dinero público en retirar monumentos y en remover la historia recuperando inútiles huesos”, esos para los cuales la política es cosa de los políticos…zapatero, a tus zapatos, que “ellos tuvieron que trabajar duro con la Dictadura, con la UCD, con el PSOE, con el PP y con la madre que los parió a todos, y que nadie va a evitar que revienten trabajando: con estos o con aquellos”, que ”ellos marcharon a Alemania, a las minas de Bélgica, a Venezuela, a Francia, para labrarse un porvenir”…esto, no les vale a esta generación  

Si hay algo real en todo esto, es que el mundo no está en crisis…la crisis son ellos, con su corona heredada de un déspota, con sus coches, sus suntuosos palacios, sus cancillerías, sus sueldos astronómicos, esas autonomías que, si bien no han resuelto los problemas de base del País, han multiplicado la burocracia, la corrupción y la apatía nacional.  

Nos sobran razones a todos para sentirnos estafados, timados. Quizás la única diferencia entre los que acuden a esas plazas y los que se quedan en casa esté en que, los últimos ni siquiera sueñan ya, si es que soñaron un día lejano con algo más que un coche a la puerta, una hipoteca de 40 años (que a tantos sobrevivió), y un televisor en el que ver diariamente retratada su propia frustración. Sobrevivimos a aquella cruel Dictadura, a los ideales de cambio de la generación del 36, cuando se cuestionó todo; cuando varios millones de ciudadanos, españoles y del resto del mundo, se jugaron la vida a una sola carta, con un arma entre las manos y desafiando al mundo capitalista desde una trinchera, defendiendo una tierra que ni siquiera era la suya, a lo sumo, la que recibiría a su cuerpo cuando los camaradas lo enterraran. Y eso está ahí, nadie lo podrá enterrar, por muchas paletadas de tierra y de literatura postmoderna que le arrojen, por mucho diccionario de historia que se inventen.


P.S. ¿Y aún le pediremos a BILDU que condene la violencia de ETA, mientras el Rey; “nuestro señor”, se ufana de ser el hermano entrañable del tirano que usurpa las tierras de los saharauis, encarcela, tortura y se enriquece desmesuradamente, mientras su propio pueblo arrastra una vida miserable y escapa como puede de su tierra; mientras nosotros le vendemos armas para que éste y otros sátrapas del Planeta masacren en calles y plazas a aquellos que piden que acabe el expolio?